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Más de 500 mujeres rurales del Meta fortalecen su voz por el reconocimiento y la equidad en el campo

  • En el Meta, 30.357,64 hectáreas, correspondientes a 1.060 títulos, reflejan avances en su acceso a la tierra.
  • En 28 municipios del Meta, 564 mujeres rurales participaron en la actividad “Mi historia tiene valor”, un espacio que visibiliza su papel en el desarrollo social y productivo del territorio.
  • Han sido formalizadas a mujeres rurales en programas para cerrar estas brechas, el reto sigue siendo garantizar que estas oportunidades lleguen de manera efectiva a las mujeres del territorio.

En una jornada simultánea en 28 municipios, 564 mujeres rurales participaron de la mano con la Agencia Nacional de Tierras —ANT— en la actividad “Mi historia tiene valor”, un espacio que permitió visibilizar su papel en el campo y destacar su aporte al desarrollo social y productivo del territorio.

En el marco de la Reforma Agraria, el Gobierno nacional ha venido fortaleciendo el acceso a la tierra para las mujeres rurales a través de procesos de formalización y programas orientados al cierre de brechas. En ese contexto, el Gobierno del Cambio del presidente Gustavo Petro puso en marcha el Programa Especial de Adjudicación de Tierras para Mujeres Rurales, convertido en un eje articulador de las misionales y directivas de la Agencia, con el acompañamiento de la Dirección de Mujer Rural del Ministerio de Agricultura.

A nivel nacional, se han formalizado más de 147 mil hectáreas, mientras que en el Meta se han entregado 30.357,64 hectáreas, correspondientes a 1.060 títulos a mujeres, consolidando avances importantes en el reconocimiento de su papel en el campo.

Más que una conmemoración, el encuentro permitió visibilizar los desafíos que aún enfrentan las mujeres rurales en el acceso a la tierra, las oportunidades y su desarrollo en el campo, así como la importancia de seguir avanzando en su reconocimiento y fortalecimiento.

La iniciativa permitió reconocer sus historias, fortalecer su autoestima y resaltar su rol como eje del desarrollo rural en el Meta. En este contexto, se destaca la importancia de continuar impulsando acciones que permitan seguir cerrando brechas en el territorio.

“El taller de hoy nos dejó una enseñanza muy fuerte, porque nos hizo recordar muchas cosas vividas en el pasado. Sin embargo, también nos deja un aprendizaje valioso sobre el valor que tenemos como mujeres, nuestro liderazgo y la capacidad de aportar a la comunidad. Hoy somos ejemplo para otros”, expresó Martha Fuentes, miembro de la Asociación Familias Campesinas Sin Tierra de Castilla La Nueva.

La ANT ha formulado e implementado programas orientados al cierre de brechas en el acceso a la tierra y al fortalecimiento de las capacidades de las mujeres rurales, avanzando en la generación de oportunidades en los territorios y en el reconocimiento de su papel en el desarrollo del campo.

Durante la jornada, las participantes compartieron sus reflexiones sobre la importancia de estos espacios para el reconocimiento de las mujeres rurales.

“Ser mujer rural es asumir múltiples roles: ama de casa, trabajadora, emprendedora y laborar en los cultivos. Es importante que estos programas continúen, porque las mujeres rurales a veces quedamos un poco olvidadas”, manifestó Naidu Luque, habitante de la inspección de La Julia, municipio de Uribe (Meta).

De igual manera, otras participantes destacaron el impacto de la jornada y la importancia de continuar fortaleciendo estos espacios de inclusión, participación y reconocimiento.

“Llevamos a cabo la actividad ‘Mi historia tiene valor’, un espacio en el que cada una de las participantes compartió su historia, permitiendo reconocer y resaltar el valor que tienen dentro de sus comunidades. Gracias a su labor, hoy es posible contar con alimentos producidos de manera sana”, afirmó Jenny Castellanos, funcionaria de la ANT.

Finalmente, las participantes coincidieron en la importancia de seguir avanzando en acciones que promuevan el reconocimiento, el acceso a la tierra y mejores condiciones para las mujeres rurales, fortaleciendo su papel en el desarrollo del campo colombiano.